Al borde de un ataque de nervios. Así están estos días miles de jovenzuelos con la carrera recién acabada. Como a mí me quedan unos meses todavía (gracias otra vez, señora Cal...) no me preocupa, pero me solidarizo con todos ellos.Cinco largos años en la Universidad. Se supone que somos la élite estudiantil. Se supone que contamos con unos conocimientos que el resto de los mortales no tienen. Pero al final... ¿de qué sirve saber tanto cuando te mueres de hambre? Y es que la vida da muchas vueltas, y la de un universitario está llena de ironías. Acabar una carrera universitaria es siempre algo complicado. Sin embargo, cuando llega el momento, uno se da cuenta de que su título no vale absolutamente para nada. Cuando uno busca su primer trabajo se maravilla con el cinismo de las empresas: se exige experiencia. ajajjajajaja. Pero si no me contratas... ¿cómo voy a conseguir la experiencia? Ah!! Sí!!!! Trabajando gratis para ti!!! Qué gran idea!!!! Cinco años de mi vida tirados a la basura, porque al final, terminaré trabajando para una empresa de mierda, explotado como un peón de obra (con todos mis respetos) y aún por encima, SIN COBRAR UN PUTO DURO... El mundo está al revés. Que alguien me explique, por favor, cómo es posible que la televisión pública, esa maravillosa TVE que todos mantienen pero nadie ve, puede contratar a chavalitos de 20 años y no pagarles ni el transporte... Vergüenza es lo único que se me ocurre. Pero tal y como hablo de la ex-cadena de Urdazi, se me ocurren los 300 euros que paga Antena 3. Aquí no se salva nadie.
Entiendo que el mundo laboral está muy mal. Entiendo que las carreras de letras no tengan muchas salidas. Pero por favor, trabajar gratis?? Cuándo se ha convertido el periodismo en un hobbie...? De qué vive la gente hoy en día? Que yo sepa, cuando la gente desempeña un trabajo, se le paga por ello, no? O al menos eso es lo que me contaban de pequeñito: "Borjita, tu qué quieres ser de mayor??" Vaya pregunta de mierda. No lo sé ni ahora...
(Nota: he de decir que ahora sí lo se, por algo llevo aprobados tres cursos de filología hebrea; pero el tema de ser hebraísta tampoco está mucho mejor pagado...)
No sólo Almodóvar se merecía un Oscar por esta peli, los universitarios también nos merecemos uno: el Oscar a la profesión mas sufrida...





